dimecres, 27 de maig del 2020

COVID-19 RECOMENACIONS DE LA SENFC








RECOMENDACIONES BÁSICAS DE LA SENFC SOBRE LA REAPERTURA DE LAS CONSULTAS EXTERNAS DE NEUROFISIOLOGÍA CLÍNICA



Estimados compañeros


Durante la fase de alerta de la pandemia COVID-19, la mayor parte o la totalidad de las consultas de Neurofisiología Clínica han sido suspendidas, excepto para los pacientes con patología urgente y para algunos ingresados.

Las exploraciones neurofisiológicas tienen ciertas características especiales como la proximidad física entre sanitarios y pacientes, o los tiempos prolongados de estudio (mínimo de 30-40 minutos). Por otra parte, los hospitales han sido un foco de contagio y todavía permanecen ingresados en ellos pacientes con COVID.

Por estas razones, sugerimos algunas recomendaciones básicas para llevar a cabo la reapertura de las consultas con la mayor seguridad posible.





RECOMENDACIONES GENERALES


No sería conveniente reanudar la actividad en las fases más restrictivas del estado de alerta, ya que conllevan el confinamiento de la población.

Cuando las autoridades competentes indiquen el paso a las fases de desescalada, hay que seguir las indicaciones generales del centro hospitalario en cuanto a la distribución de los espacios (zonas limpias o zonas COVID) y los circuitos diferenciados para los pacientes.

Sería deseable disponer de un mapa de exposición a COVID-19 del personal sanitario, realizando las pruebas diagnósticas pertinentes, a ser posible antes de reanudar la actividad. Este mapa debería ser dinámico, en función de la situación clínica del personal o con muestreos periódicos en los sanitarios que tengan resultados negativos.



RECOMENDACIONES PARTICULARES


Si ya es posible reanudar la actividad programada en Neurofisiología Clínica:


1)- Organizar las citaciones

Hay que tener en cuenta:

- Situación sanitaria del paciente (sospecha de COVID, cuarentena, contacto con afectados).

- Sospecha clínica.

- Complejidad y tiempo de realización de la prueba.

- Necesidad de que haya el menor número posible de pacientes en las salas de espera.

- Tiempos de demora entre pacientes para realizar limpieza de electrodos, equipos y superficies.


a- Priorizar a los pacientes con presentación aguda o subaguda, cuadros progresivos en 1-3 meses o a los pacientes crónicos pero en fase de descompensación o empeoramiento: pacientes en los que se considere que, por la sospecha clínica, pueden tener una evolución desfavorable al retrasar el diagnóstico o el tratamiento.


b- Llamar por teléfono a los pacientes que vayan a ser citados para confirmar su situación sanitaria y la necesidad de realizar o no la prueba.

- Paciente sintomático o en cuarentena: se le informa de que no puede acudir a la consulta y se le volverá a llamar cuando termine la cuarentena.

- Paciente dado de alta tras COVID-19, puede acudir a realizarse la prueba.

- Paciente asintomático y sin cuarentena, puede acudir a realizarse la prueba.


c- Citar en una segunda fase a pacientes con cuadros crónicos, con síntomas leves, con peticiones de diagnóstico confirmatorio o controles rutinarios, en los que el retraso de la prueba no parece que pueda conllevar una evolución desfavorable. La citación no sería prioritaria en este momento y pueden citarse a medida que se resuelvan las citas prioritarias o cambie la situación sanitaria general.


2)- Sala de espera


- Asegurar la separación entre pacientes.

- Solicitar que el paciente no venga acompañado si no es necesario (niños, personas dependientes) para reducir el número de personas en la sala.

- Ajustar los horarios de citación para evitar un número excesivo de pacientes.


3)- Consultas


- Material de protección para el personal sanitario: mascarillas (al menos de quirófano o, si es posible, FFP2), batas y guantes desechables. En caso de pacientes o exploraciones de riesgo: gorros, calzas, pantallas o gafas y trajes impermeables.

- Material de protección para el paciente: mascarillas (gorros, calzas y batas desechables si se considera necesario).

- Material de limpieza y desinfección de electrodos, equipo y superficies con las que el paciente esté en contacto. En cada consulta hay que tener solución hidro-alcohólica, alcohol y toallitas desinfectantes. En cada hospital debería existir un protocolo específico de limpieza.


- Una vez realizada la prueba, es necesario un tiempo entre pacientes para limpiar los equipos, electrodos, camilla y otras superficies antes de reanudar las exploraciones.


4)- Pruebas que requieran ingreso hospitalario


En estos casos (vídeo-EEG de larga duración, polisomnografía…) es necesario que exista un circuito “limpio” con áreas de ingreso bien diferenciadas y fuera del circuito COVID-19.

Hay que valorar individualmente la necesidad de las mismas y si la demora puede conllevar una evolución desfavorable para el paciente.


PACIENTES INGRESADOS


1)- Pacientes no-COVID

- Se realizará la prueba en la consulta o en la planta según los criterios habituales.

- Se necesita el material desechable para el personal sanitario y la limpieza del aparato, como en el apartado anterior.


2)- Pacientes COVID

- Se realizará la prueba en los casos imprescindibles en los que no se pueda esperar a la resolución de su proceso.

- La prueba se llevará a cabo en la planta de hospitalización, con un equipo destinado únicamente a estos pacientes.

- El equipo estará protegido con material plástico y se limpiará, así como los electrodos, al terminar la prueba.

- El personal que realice la exploración debe llevar los equipos de protección individual apropiados que se usen en la planta de hospitalización correspondiente.


3)- Monitorización Intraoperatoria

- Los mismos criterios que en los pacientes hospitalizados. El equipo de monitorización solo se destina a ese uso.




Un cordial saludo,

11 de mayo de 2020



Sociedad Española de Neurofisiología Clínica


Estas recomendaciones han sido elaboradas teniendo en cuenta las publicadas por la Sociedad Andaluza de Neurofisiología Clínica

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